El Hacia un modelo más transparente y sostenible del catering en Barcelona
Desayuno de trabajo en Barcelona, con la colaboración de Grupo Evento Plus.
Barcelona vive desde hace años un momento de gran dinamismo en el sector de los eventos. La ciudad se ha consolidado como uno de los principales destinos a nivel internacional, atrayendo congresos, ferias y eventos corporativos de primer nivel. Sin embargo, este crecimiento también ha puesto de manifiesto una serie de tensiones operativas y estructurales que afectan directamente al sector del catering, un actor clave en la experiencia final del cliente.
En los últimos meses, distintos profesionales del sector hemos compartido inquietudes comunes que, lejos de ser casos aislados, reflejan una realidad cada vez más extendida. Estas preocupaciones no buscan señalar, sino contribuir a una evolución necesaria del modelo hacia un entorno más transparente, equilibrado y sostenible para todos los implicados.
Uno de los puntos más relevantes es la falta de transparencia en determinados costes asociados a la organización de eventos. La existencia de comisiones o cánones por parte de agencias o espacios, en muchos casos no visibles para el cliente final, genera distorsiones en la percepción del precio y dificulta una comunicación clara. Apostar por la transparencia —mediante el desglose de estos conceptos en los presupuestos— no solo mejora la confianza, sino que fortalece el conjunto del sector.
A esta cuestión se suman otros aspectos operativos que impactan directamente en la eficiencia del servicio. La falta de infraestructuras adecuadas en algunos espacios —como cocinas equipadas, zonas de almacenamiento o gestión de residuos— obliga a los caterings a asumir sobrecostes y complejidades logísticas que podrían optimizarse con una mejor planificación. Del mismo modo, las limitaciones en carga y descarga, horarios poco flexibles o la ausencia de protocolos claros dificultan la ejecución de eventos en condiciones óptimas.
Otro ámbito de reflexión tiene que ver con los modelos de relación entre los distintos actores del sector. Prácticas como las exclusividades en determinados recintos o la ausencia de criterios homogéneos en aspectos como el cobro de pruebas de menú o visitas técnicas generan incertidumbre y, en ocasiones, desequilibrios competitivos. Avanzar hacia estándares compartidos contribuiría a profesionalizar aún más el sector y a ofrecer una mejor experiencia tanto a clientes como a proveedores.
Ante esta realidad, el sector del catering no plantea soluciones unilaterales, sino una invitación al diálogo. La mejora pasa necesariamente por la colaboración entre caterings, espacios, agencias y entidades sectoriales. Iniciativas como encuentros de trabajo, la elaboración de recomendaciones comunes o la sensibilización sobre buenas prácticas pueden ser el primer paso hacia un modelo más alineado con las necesidades actuales del mercado.
Barcelona tiene todos los ingredientes para seguir siendo un referente internacional en eventos. Para lograrlo, es fundamental que todos los actores avancemos en la misma dirección, construyendo un ecosistema más transparente, eficiente y sostenible. El sector del catering, comprometido con la calidad y la excelencia, quiere formar parte activa de este proceso.
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